PENSAMIENTOS

Y salté

Salté.

Y por un segundo dejé que me sostuviera la vida.

La vida en forma de personas.

Ahora siento que estoy volviendo a saltar, pero no sé dónde. Y tampoco tengo claro que la vida sepa sostenerme.

Quizás en eso consiste, en confiar.

Y saltar sin miedo.

Gracias a Rakel por hacer que saltara.

Gracias a mis compañeros por sostenerme y no dejarme caer.

Y gracias a mí, por saltar.

Seguimos caminando, o saltando.

Con cariño,

Tere

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